Inconcebible

“Unbelievable” es una miniserie de Netflix (2019) basada en una historia real.

Hay muchos artículos que pueden encontrarse fácilmente en Google para rastrear en qué historias y protagonistas se ha basado el guión.

Podría contarles el final porque no es lo más relevante de la narración. Lo más importante está en el drama, en las vivencias de estas mujeres que han sido abusadas y violadas por un asesino serial tan cruel como evasivo. Asesino, sí, porque les mata el alma, las desintegra de la sociedad, porque sus relaciones afectivas, familiares, sociales, culturales se ven lesionadas gravemente.

Muy bien dirigida, guionada y actuada, la serie no tiene estridencias. El dolor de las víctimas se siente, se descubre en gestos, pequeñas frases. No hay gritos. Es el susurro de una sociedad que está aprendiendo a darle a las mujeres un lugar real en el mundo.

No es casual, tampoco, que los “patrones” estén centrados en el modus operandi del delincuente y no en las características de las víctimas. El dato central relevante es que todas son mujeres. Ellas no tienen semejanzas entre sí más que en detalles mínimos. Son mujeres, independientemente de su color, edad, aspecto físico. No es por casualidad que sean mujeres policías también las que lleven adelante la investigación.

Esta serie está dirigida y desarrollada casi íntegramente por mujeres y eso se nota. Es, por donde se la vea, una auténtica denuncia y un potente llamado de atención del feminismo eficiente, el feminismo que no necesita de actos violentos para llamar la atención. Un feminismo que sabe que es contraproducente disparar con un lanzallamas sin ton ni son.

Hay en la serie, denuncias de inacción por parte de un mundo organizado por hombres que tienen mucho para empatizar todavía; por la justicia que pierde terreno ante los agresores y luego así, laxamente, mira para otro lado y deja desamparadas a las agredidas.

Es una serie recomendable para estudiarla desde muchos ángulos, desarrollada con conocimiento y destreza. Está cargada de contenidos para quien quiera encontrarlos. Los datos que aporta, a veces como gotas en una lluvia mayor, no son de relleno.

Las reacciones ante los ataques: huída, defensa, parálisis están ahí. Los bloqueos, las maneras de enfrentar los caminos luego del trauma, están ahí. La incredulidad de la sociedad está ahí. La mujeres poco empáticas con su sexo y género están ahí.

Si bien parece haber un exceso discursivo sobre el final, no le quita méritos al desarrollo. Es una de las más poderosas denuncias hechas por la movida feminista de estos tiempos.

Ya se entenderá cuando los espectadores la vean por qué y qué es lo “Inconcebible”. Es una serie atrapante, también.

Si usted, lector, es hombre no se desamine. Que la misoginia no detenga a nadie.

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