Epílogo

  –Melisa, ¡no vamos a llegar a nada por acá!   –¿Podés decirme mamá? Si no es mucho esfuerzo, hijo mío, claro.   –Madre, tenga a bien prestar atención a su noble primogénito –se corrigió en tono exageradamente teatral Manuel Galarzat, un joven de veintipocos años.   –¡Callate, tarado! –fue la intervención de Inés Galarzat, hermana menor del anterior. …